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Por Ruben
Molina
rubenmolina@politicadelsur.com.ar
Un costo muy caro pagaron los intendentes
duhaldistas del conurbano que "osaron" enfrentar
a los candidatos del Frente para la Victoria en las
elecciones de 2005. En la mayoría de los distritos,
el kirchnerismo arrasó. El duhaldismo recibió
un duro cachetazo a sus aspiraciones hegemónicas.
Aquellos intendentes aprendieron
la lección, aquella derrota produjo el realineamiento
de todos. Hoy también son kirchneristas, y a
partir de ello la mayoría considera que es factible
su reelección. Claro está que, desde la
vereda de enfrente, el kirchnerismo puro representado
a través del Frente para la Victoria no piensa
lo mismo. Desde ese sector se considera que un ciclo
está cumplido, y aspiran a recibir la bendición
presidencial para la estocada final al duhaldismo del
conurbano.
Ya lo dice la vieja frase: "no
está muerto quien pelea". Y ése es
el objetivo de la mayoría de los intendentes
del conurbano, al menos de aquellos que merecen nuestro
análisis semanal. Baldomero Álvarez de
Olivera en Avellaneda; Manuel Quindimil en Lanús;
Jorge Rossi en Lomas de Zamora y Alberto Groppi en Esteban
Echeverría quieren ser reelectos. Un solo caso
aún no es claro, el de Almirante Brown. Allí
Manuel Rodríguez aguarda la decisión del
diputado Jorge Villaverde. Todo haría pensar
que el caudillo justicialista distrital asumiría
la responsabilidad de presentarse al cargo de Jefe Comunal,
pero puede haber sorpresas.
El caso de Esteban Echeverría
también es particular. Groppi no proviene del
riñón del duhaldismo, su pertenencia al
vecinalismo lo aleja de las "responsabilidades"
del resto de los intendentes. Pero aquí sus aspiraciones
chocan con las de los kirchneristas puros y los ahora
conversos. Saben que no tienen cabida en el gobierno
de Groppi y por eso salen a pelear por su propio espacio.
El dato a favor con el que cuentan
estos intendentes es que son conocidos por la mayoría
de los habitantes de sus comunas. Eso les da, según
las actuales encuestas, un aceptable porcentaje en la
intención de votos. Claro está, y éste
es el principal argumento de sus detractores, el coeficiente
(según esas mismas encuestas) es mucho más
elevado cuando se habla de imagen negativa. Allí
se encuentra el principal "Talón de Aquiles"
de los actuales intendentes del conurbano.
Esta realidad es bien conocida por
ellos. Pero no sólo aquí reside el problema
de los "reeleccionistas". La segunda cuestión
-y no por ello menos importante- es qué Concejo
recibirán, si es que logran sortear con éxito
las elecciones de octubre. En todos los casos el oficialismo
municipal es el que pone más concejales en juego.
Un triunfo ajustado a manos del Frente para la Victoria
puede hacer imposible una futura gestión.
Algo similar podría llegar
a ocurrir con los candidatos del Frente para la Victoria.
Saben que necesitan de una victoria contundente para
poder administrar con tranquilidad sus municipios. Para
ello deben controlar sus respectivos Concejos Deliberantes.
Muchos, a sabiendas de esta realidad,
aguardan el momento del inevitable diálogo. Estos
también saben que en algún momento ambas
partes deberán sentarse: antes o después
de las elecciones. Pero hay algunos, más osados,
que piensan por qué no dialogar ahora y evitar
males mayores. Por qué no acordar una lista de
unidad y ahorrarse "lo que vendrá".
Una idea disparatada para muchos, pero nada ilógica
para los que gustan de increíbles operaciones.
El trayecto hasta octubre es largo, y hasta esa fecha
todo puede suceder en el conurbano sur bonaerense, aun
lo imposible.
Lomas - El imperio de lo imposible
De antemano el panorama se presenta
complicado para el Intendente. Sobre un total de 12
concejales a renovar, el oficialismo renueva nueve y
la oposición tan sólo tres.
En Lomas de Zamora muchas serán
las cosas que se pongan en juego durante las elecciones
de octubre. No sólo se peleará por el
sillón de Jefe Municipal, sino también
por el control del Concejo Deliberante, hoy hegemonizado
por el oficialismo de Jorge Rossi. En Lomas, como en
la mayoría de los distritos del conurbano, manejar
el Concejo es sinónimo de poder. Perderlo es
prácticamente un retiro anticipado.
El actual intendente sabe lo que
significa una derrota en el Concejo. En las anteriores
elecciones recibió una paliza de parte del Frente
para la Victoria. De todas formas, por obra y gracia
de un extraño sistema de reparto de cargos, el
golpe no fue tan fuerte. La astucia propia y mucho error
ajeno le permitieron seguir detentando la mayoría
del deliberativo local.
De todas formas, si Jorge Rossi
resolviera finalmente pelear por su reelección,
sabría de antemano que la jugada no será
nada sencilla. Fundamentalmente por lo que hay en juego
en el Concejo Deliberante. De 12 cargos en disputa,
el Intendente pone nueve en juego. La oposición
tan sólo tres.
El oficialismo hoy está conformado
por el bloque de ocho concejales justicialistas: Claudia
Aranda; Gonzalo Calvo, Santiago Carasatorre; Jorge Ferreyra;
Norma Gómez; Norma Leiva; Teresa Marchi y Julio
Massara.
A eso
deben sumarse los cuatro de Concertación K: Víctor
Guzmán; Mariel Sánchez; Mabel Godoy y
Sandra Bartalini. Finalmente, el intendente suma un
edil más: Ernesto Asaad, del FREPOBO. Todo eso
hace un total de 13 concejales. De ese global, nueve
concluyen su mandato a fin de año y sólo
cuatro continuarán dos años más:
Santiago Carasatorre; Norma Gómez; Mabel Godoy
y Sandra Bartalini.
Durante este último período
político, el Intendente perdió un concejal
propio, nada más y nada menos que su anterior
presidente de bloque: Luis Ajmechet. El "concejal
de la pipa" renovó su mandato el año
pasado acompañando la lista oficialista. Las
diferencias con Jorge Rossi provocaron su retirada.
Armó su bloque unipersonal denominado "Peronismo
Federal", que habitualmente juega en la misma sintonía
que el Frente para la Victoria.
Pero no todas son malas noticias
para el intendente. Dos habituales aliados continuarán
por dos años más en sus bancas. Ellos
son los concejales del PRO: Ricardo Mattiuzzi (RECREAR)
y Carlos Fiorentino (Compromiso para el Cambio). Este
sector aspira a agrandar su bloque en las próximas
elecciones.
En lo que respecta a la actual oposición,
el panorama es el siguiente. El Frente para la Victoria
cuenta con siete concejales: Alfredo Fernández;
Marita Velásquez; María Victoria Lorences;
Claudio Maiello; Javier Ruiz; Omar Galdurrale y Claudio
Morell. En este caso culminan su mandato Fernández
y Galdurralde.
Por último el ARI. El bloque
quedó desmembrado y compuesto únicamente
por Rosendo Pedernera, quien termina su período
este año.
Así las cosas y frente al
actual panorama, no cabe duda de que la jugada es altamente
riesgosa para el actual intendente, si es que finalmente
decide lanzarse a su reelección. De todas formas,
mucho dependerá de la cantidad final de candidatos
a intendentes peronistas que se presenten en octubre.
Las preguntas que hoy varios se formulan son: ¿llevarán
todos la boleta "K"? ¿Es posible la
unidad entre el PJ y el Frente para la Victoria en Lomas?Esta
historia continuará...
Lanús - El
PJ renueva más de lo que desearía
En Lanús, donde el actual
intendente Manuel Quindimil aún busca pelear
en octubre de este año para hacerse con el Ejecutivo
por octava vez, las cosas, de darse como hace dos años,
cuando el presidente de la Nación, Néstor
Kirchner, verificó que podía ganarle al
PJ, se verían seriamente modificadas para el
"manolismo" por primera vez en tres décadas
de poder hegemónico.
Pero no es nuevo este escenario
desfavorable para el veterano líder del PJ de
Lanús y, justamente, el antecedente más
próximo tiene que ver con las legislativas de
2005 en las que el PJ apenas obtuvo 37.487 votos, lo
que es el 15,31 por ciento.
Hoy, el bloque que preside Omar
García tiene todavía la posibilidad de
generar poder, aunque de una manera muy acotada frente
a una armada conformada por el bloque del Frente para
la Victoria y el ARI, que en casi todos los casos votan
contra el oficialismo.
Por parte del PRO, sólo en
algunos casos lo hace a favor de Quindimil y es en esas
oportunidades en las que inclina la balanza que define
el poder manolista. Al cabo, un ejercicio de poder de
negociación que Recrear y Compromiso para el
Cambio podrán seguir manejando, dado que renuevan
un solo concejal y con mejorar la performance de 2005
hasta sumarían más fuerzas al bloque.
La sangría
del PJ podría ser devastadora si la gente se
pronunciara en las urnas a favor de Darío Díaz
Pérez, porque este año el bloque manolista
deberá renovar todos los concejales, excepto
dos (el presidente del bloque Omar García y el
presidente del HCD Mario Moschino). En tanto, el Frente
para la Victoria apenas renovará tres que, en
realidad, son de la vieja lista del PJ (el presidente
del bloque del FpV, Héctor Bonfiglio, Alicia
Márquez y José Luis Pallares).
El escenario, por supuesto, se vería
seriamente modificado si se dieran los cómputos
de 2005 para el kirchnerismo, que obtuvo 104.564 votos,
un cómodo 42.7 por ciento, lo que se dice una
elección fantástica para una fuerza que
decidió separarse del PJ, y nada hace ver lo
contrario con el crecimiento de la mano de Kirchner.
Por lo que, de crecer, el FpV podría poner en
jaque mate, por primera vez, al manolismo, si es que
Quindimil se presenta.
Por su parte, el ARI se colocó
en tercero, lo que le permitió tener un lugar
de protagonismo impensado para el oficialismo, que vio
cómo los tres concejales que responden a Carrió
marcaron la cancha en la legislatura municipal junto
con los ediles K.
El PRO, además, que en 2005
sumó al concejal macrista Gabriel Di Mazi, parece
tener esperanzas en seguir con su crecimiento, dado
que el precandidato a intendente de Recrear Lanús,
Carlos Cavallero, recordó los inicios de Recrear
en el distrito, destacando que el partido triplicó
su caudal de votos en las ultimas elecciones. Según
un interesante estudio de Recrear en Lanús, el
PJ, entre sus dos distintas listas, Frente para la Victoria
y Frente Justicialista, creció en conjunto un
28,30% con respecto a la elección anterior.
El estudio indica también
que la UCR aumentó aproximadamente 2.500 votos
con respecto al 2003, lo que representa un incremento
del 21,46% y el ARI, con respecto a los votos obtenidos
en el 2003 a través de sus dos fracciones, decreció
un 13.40% en 2005.
Avellaneda - El kirchnerismo
podría quedarse con la mayoría
A siete meses de las elecciones
-que cambiarían o no el Ejecutivo de Avellaneda-,
aún nada está dicho, pero se pueden tejer
escenarios de cara a las presidenciales en el municipio
porque el PJ renueva bastante. Octubre de 2007 podría
ser definitorio para un escenario legislativo, que en
Avellaneda hasta ahora respondió a las necesidades
del programa de gobierno del actual intendente Baldomero
"Cacho" Álvarez de Olivera, pero que,
si los resultados se asemejan a los del 2005 (o si hoy
ésos hubieran sido los cómputos finales),
el justicialismo vería mermada su legión
de concejales para hacer frente a una posible oposición
en caso de que ganase un candidato K, como el concejal
José Alessi, o el diputado provincial y secretario
general de los Municipales, Rubén "Cholito"
García. Queda por verse el caso del ex intendente
Oscar Laborde, que está en pelea, aunque algunas
versiones indican un retiro de la puja.
Más allá de las versiones
sobre listas de unidad, o varias listas con el nombre
del presidente de la Nación, Néstor Kirchner
o de la primera dama Cristina Fernández, lo cierto
es que varios concejales ya empiezan a preocuparse porque,
si los números no les dan como sueñan,
tendrán que dejar sus bancas, aunque las esperanzas
no se pierden hasta último momento.
En las últimas elecciones,
el Frente para la Victoria (FpV) demostró que
tiene un interesante caudal de votos para enfrentar
al PJ de "Cacho" Álvarez y, desde luego,
si se miran esos cómputos, tanto Alessi como
el "Cholito" García pueden ir gastando
a cuenta, ya que para las legislativas del 2005 los
resultados fueron los siguientes.
Frente para la Victoria: 68.174
votos (39,5%); Partido Justicialista: 25.747 votos (14,92%);
Unión Cívica Radical: 10.156 votos (5,08%);
ARI: 19.962 votos (11,57) y el PRO, que colocó
dos concejales que no renuevan: Marcelo Marciano y Sebastián
Vinagre. En esta mirada adelantada, en este ejercicio
de la imaginación, todo podría pasar.
Por
su parte, quien más está en desventaja
es el PJ, o sea el brazo legislativo del Intendente,
porque debe renovar ocho de los 11 concejales que tiene
en el bloque. Si "Cacho" llevara su lista
y no tuviera una buena elección, o la misma que
hace dos años, se vería en la disyuntiva
de gobernar sin una armada fortalecida.
Diferente
es la situación del FpV, que en su caso debe
renovar dos de los siete ediles (Hernán Fernández
Mayán y Silvia Cantero) que conforman el bloque
que preside el candidato Alessi, por lo que, si el sucesor
de Álvarez fuera un K, podría hasta tener
la mayoría según los cómputos de
hace dos años.
En
el caso de las otras fuerzas, con los mismos resultados,
los escenarios nos se verían mayormente modificados,
a excepción de la UCR, que en la Tercera, es
Avellaneda el único municipio en el que pudo
conservar concejales partidarios radicales sin que se
pasaran a otra fuerza.
El
ARI, que se había posicionado como la tercera
fuerza, tendrá, claro, la obligación de
mantener el caudal de votos o de mejorarlo, pero hasta
el momento ni ellos mismos arriesgan encuestas como
para ver en dónde están parados.
El
PRO (Recrear y Compromiso para el Cambio) también
tiende a mejorar y posicionarse en un buen lugar con
la intención de ocupar el espacio que el radicalismo
podría dejar vacante. En este caso, es la fuerza
que más expectativas tiene de crecer según
el lugar que ocupa.
Almirante
Brown - El Concejo más peronista
El
municipio de Almirante Brown tiene una conformación
totalmente peronista, llámese Partido Justicialista,
que cuenta con 11 miembros que le permiten ser mayoría
y tener algunos aliados. En estas elecciones, sólo
tres concejales no renuevan mandato y se quedan por
un período más: el presidente del Concejo
Deliberante, Alejandro Torres; su vicepresidente, Juan
Vairo y la presidenta del bloque, Adriana Reja. Los
demás deberán irse este año.
La
primera minoría es el bloque del Frente para
la Victoria, que cuenta con cinco concejales: Carlos
Carvajal (Pte.), Eduardo Fabiani, Jorge Herrero Pons,
Norma Illescas y Norma Warrell, más una incorporación
de Velia Manacorda, del FREPOBO, que en estas elecciones
cumple mandato.
Pero el triunfo de las elecciones pasadas sobre el PJ
por casi veinticuatro puntos permitió ingresar,
por la boleta del FpV, nueve concejales, dos de los
cuales ya hicieron rancho aparte -en el bloque para
la Victoria 2007- antes de asumir, porque "desconocían
la conducción de Darío Giustozzi":
Horacio Jerez y Omar Wolovich -un viejo militante del
PC devenido a K-.
Otros
dos concejales, Norma Ruiz y Juan Carlos Neuburguer,
entraron por la boleta K y luego, tras haber votado
varias veces las propuestas del oficialismo, formaron
el bloque para la Victoria K; Nueburguer consiguió,
de esta manera, el cómodo puesto de la vicepresidencia
segunda del HCD. Los dos concejales tienen un período
más y están "invitados a volver"
si es que deciden cuadrarse.
Delfino
Meza y Joaquín González, del bloque Bases
Peronistas, cumplen su mandato este año, ya que
entraron por el PJ en el 2003 y, aunque tienen una "alianza
legislativa con el FpV, no apoyan la candidatura de
Darío Giustozzi", por el momento. Meza comenzó
el año integrando el bloque oficialista, pero
luego formó, junto al ex presidente del Concejo
Deliberante Joaquín González, la bancada
Bases Peronistas. El edil aseguró que este cambio
les "dio más libertad para trabajar en el
distrito y hacer reuniones en todos los circuitos",
ambos conforman la Mesa Sindical K, que se define cómo
kirchnerista, pero todavía no han decidido candidaturas.
Los
concejales consultados no creen factible que RECREAR
haga una buena elección en el distrito y pueda
acceder a un lugar en el HCD; las elecciones pasadas
no ingresó por 120 votos, pero desde las filas
del economista auguran una "gran" elección
ya que cuentan "con el triple de referentes en
la zona". En cuanto al ARI, que fue una fuerza
importante en el distrito, aseguran que ya está
"desmembrado y que su rol será sólo
testimonial".
Si
el PJ repitiera los resultados de la elección
anterior, entrarían tres concejales y pasarían
a ser la primera minoría. Hoy los concejales
del FpV están en guerra con el PJ porque les
sacaron los asesores y cuentan con un solo teléfono
para todo el bloque. Pero aseguran que "todos tienen
las puertas abiertas".
Esteban
Echeverría - El
Concejo más heterogéneo
En
el Concejo Deliberante de Esteban Echeverría,
cuando llegue el día de las elecciones, los seis
bloques que lo componen quedarán con una base
de dos concejales cada uno como mínimo. Ninguno
sale al ruedo electoral con desventaja, todos tendrán
la misma chance de ser mayoría, ya que se quedan
con dos ediles cada uno.
El
bloque del oficialismo cuenta con una ajustada mayoría
en el Consejo, ya que está integrado por seis
concejales, pero siempre tiene algún aliado que
acompaña en el voto. No renovarán sus
cargos Silvia Groppi y Jorge Bilia y los demás
-la presidenta del bloque Marta Mangas, José
Artía y Guillermo Ressia- se marcharán.
Dentro del bloque se encuentra también Jorge
Miguez, quien es vicepresidente primero del HCD, quien,
si bien se corrió unos centímetros después
de las elecciones de 2005 para jugar en "Compromiso
para el Cambio", pivotea en su banca, critica mucho,
pero levanta la mano siempre por el oficialismo.
El
bloque del Partido Justicialista tiene cinco miembros.
Su presidente Ángel Camilieri, Jorge Monserrat
y Analía Pérez son quienes deberán
dejar sus puestos; quedarán por otro período
Luis Obarrio y Néstor Omar Pullichino, para algunos
"un excelente candidato a intendente, lastima que
dentro del PJ no se pongan de acuerdo".
El
crítico bloque ARI -Unidad comunal cuenta con
dos ediles, Jorge Luis Bosque de Unidad Comunal y Azucena
Celasco, asesora del diputado del ARI Walter Martello;
ambos ingresaron en la elección de 2005, por
lo tanto quedan en el bloque.
El
del Frente para la Victoria está compuesto por
Rubén Temi, quien además es vicepresidente
de HCD, y se queda junto con su compañero de
bloque Adolfo Saavedra.
En
Todos por Echeverría, Roberto Leonis ya está
jugando para Francisco de Narváez para ser candidato
a intendente; Norberto Michelud, proveniente de organizaciones
piqueteras, tambie´n se quedaría dos años
más.
El
bloque Hacer por Buenos Aires, partido que lanzó
el ministro Randazzo, tiene un mandato más.
Desde el oficialismo, fuentes que conocen mucho el distrito
aseguran que el actual Intendente va a ganar, ya sea
con la boleta del FpV o sin ella, "ya que cuenta
con un piso de votos de 23 mil y un máximo de
35 mil", lo que le aseguraría el primer
puesto.
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