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Tomate
un vino
Un importante funcionario nacional pasó por Lomas
de Zamora el sábado pasado y fue sometido al incorruptible
control de alcoholemia provincial. La cuestión
fue que el "innombrable" quiso chapear y de esa
manera evitar a la famosa "pipeta". Pero no hubo
caso, cuando los muchachos de la gorra amagaron
con ponerle los "ganchos", el líder "K" accedió
a la "sopladita". Los indiscretos de siempre aseguraron:
"¡Casi revienta la pipeta!". Al parecer, el hombre
vendría de alguna fiestita y se pasó un poquito
con las copas. Su coche fue secuestrado y tuvo
que mover todos sus contactos para evitar que
la situación se tornara un escándalo mediático.
Finalmente, eso no ocurrió gracias a los buenos
oficios del "Número Uno". ¡Otra
vuelta para mis amigos!
Cuestión
de códigos
"Dejalo en mis manos." De esa manera, el "Uno"
de Lomas de Zamora respondió al llamado que, desde
la Rosada, recibió el lunes pasado pidiéndole
clemencia para el funcionario nacional engrampado
en un control de alcoholemia. Muchos pensaron
que esa situación podía ser usada como una venganza,
luego de recientes agachadas del etílico funcionario
"K". Pero no fue así, nuestro queridísimo "Uno"
estuvo a la altura de las circunstancias y no
dudó en afirmar: "¡Quedate tranquilo, al pibe
lo cuido yo. Aquí no pasó nada y nadie se va a
enterar!" Salvo nosotros, que tampoco, por una
cuestión de códigos, vamos a revelar el nombre
del "pibe". Ya lo decía
aquella vieja y patética canción de educación
vial, allá por los 90': "¡Prestá atención, prestá
atención!"
Después
del viajecito, amonestaciones
El honorable recinto legislativo local está, por
estos días, abandonado. Entre los concejales que
fueron premiados con un viajecito al viejo continente
y los que fueron a tratar de hacer buenas migas
en la Cumbre de Alcaldes en "la Feliz", por las
oficinas del Concejo Deliberante abundan las ausencias.
No es el mejor contexto para que aparezcan los
fríos números de la mortalidad infantil en ascenso,
igual, no muchos recogieron el guante de una situación
que merece, cuanto menos, presencia.
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